sábado, 15 de diciembre de 2012

Secreto

"Lo siento, de verdad".
No le hizo falta escucharlo, la visión que se le presentó ante sus ojos,  se lo confirmó.
Ni siquiera se aseguró de verificarlo, sencillamente se alejó de aquel sitió en silenció, despacio,  al ritmo de las lágrimas que caían. ¿Lagrimas? ¿Realmente estaba llorando? Intento concentrarse durante unos pocos segundos para averiguarlo, pero tal y como esperaba no pudo, así que lo dejó estar. Tanto si eran sus lágrimas como si era esa lluvia plateada la que ahora mojaba sus mejillas, el hecho de que todo estaba acabado no cambiaría. Había sido tan hermoso... 
Recordó el tiempo en el que se enamoró. Al principio, fue excitante. Las emociones que experimentaba cada vez que estaba a su lado, eran agradables. Incluso el calor que le producía el rubor de su rostro, que tanto le había llegado a preocupar, con el tiempo se volvió algo suyo, y llegó a gustarle.
Se había enamorado. Quería a alguien. Ese alguien que no lo sabía. Un secreto dulce. Su secreto. 
No le importaba que no se hubiera dado cuenta de sus sentimientos, ya que mientras conservara su secreto, ese amor seguiría siendo suyo, y nadie podría arrebatárselo. 
Observaba a su amor secreto, siempre de escondidas, pues era un secreto. Imaginaba que estaba junto a él, siempre en soledad, porque si alguien se hubiera dado cuenta, hubiera dejado de ser solo suyo, y su secreto habría pertenecido a alguien mas.
Y todo era bonito, los sentimientos y su secreto, eran deliciosos como el chocolate y los mas exquisitos confites. Entonces, ¿Por que?
Vio a su adorado amor, junto a otra persona, riendo, cogidos de la mano, queriéndose. 
Esas sonrisas se quedaron grabadas en su mente. Sintió como sus ojos se quemaban y su mundo enmudecía. Solamente los veía a ellos, felices, de la misma felicidad que había experimentado hasta entonces.
Así, ni siquiera se aseguró de verificarlo, sencillamente se alejó de aquel sitió en silenció, despacio,  al ritmo de las lágrimas que caían. 
Su secreto se había roto. Alguien lo había descubierto. Su secreto entonces, ya no le pertenecía, pertenecía a alguien mas, y no podía reclamarlo.

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