Juguemos al juego de la araña. Yo seré la araña y tu la pequeña mariposa.
Es fácil, lo único que tienes que hacer es huir de mi para seguir siendo una preciosa mariposa.
No importa lo que a mi me pase, tu sigue adelante y no mires atrás, sigue volando libre, hasta que hayas visto los siete cielos, y entonces, vuela mas alla, e intenta descubrir si existe el octavo o solo es un mito.
No estes triste, oh bondadosa mariposa, yo te seguiré observando a lo lejos desde mi telaraña sobrecargada de secretos, y sin importar lo enredada que este en ella, seguro que para cuando hayas encontrado el octavo cielo, todas esas mentiras se habrán vuelto una realidad. Ya sabes lo que dicen, una mentira dicha cien veces, al final se vuelve una verdad por lo que seguiré diciendo que aunque este sola, estaré bien.
Las arañas somos fuertes, por lo que voy a protegerte, a ti y a tu calida luz, e incluso desde esta oscuridad, seguiré guardando silencio, y en lugar de pedir tu ayuda, solo orare por tu felicidad con mi mayor sonrisa.
Mi adorada mariposa, no llores por mi, yo misma me e metido en este juego del que ya no puedo salir, mi única esperanza, es que al menos, tu sigas brillando encima de mi, iluminando esta frágil telaraña en la que estoy esperando, sin importar cuantos años pasen, por aquel futuro que deseo ver llegar.
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